Mientras Hugo Chávez se declara un fervoroso creyente de las ideas de Marx y Lenin y proclama que llevará el país hacia el socialismo, la sociedad venezolana vive un inédito auge consumista que ha popularizado la cirugía estética y otros lujos.

De esta forma se le está complicando el lavado cerebral a nuestro queridísimo Presidente, pues los venezolanos tenemos muy arraigada en nuestras venas la ganas de comprarnos alguna que otra cosita mientras el bolsillo alcance. Es así como vemos las colas interminables para comprarse un carrito, una motito, un bicicleta (lo que sea para transportarnos). Además para Navidad ya estamos pensando en una casita, un regalo para los niños, un silla para la abuelita, un celular para mamá, el último CD de Amigos Invisibles, una par de zapatos Nike, unos zarcillos para la esposa, un vestidito para la novia, unos lentes Ray Ban, una computadora para la casa, un DVD que lea los discos quemados de los buhoneros, una iPod,…ah! y unos tickets para Miami y para Cuba también.

Como una vez comentaron por allí: “El socialismo no influye como ideología en la mayoría de la gente en lo relacionado al bienestar individual. Si las personas no tienen los bienes necesarios para sentirse bien, la ideología es una carga.” 

Los excesos de dinero circulando en algunas esferas por la “prosperidad” petrolera  y “la falta de inversión real en la economía”  han llevado a los bancos a lanzarse a una encarnizada batalla por captar clientes y dinero, lo que ha forzado a bajar las tasas de interés para los créditos desde 40% a niveles de 20% y 16%, y a flexibilizar los requisitos para prestar.

Toda esta situación estimuló el “crédito al consumo” de todo tipo de bienes, incluyendo las operaciones de cirugía estética. De acuerdo con un estudio de la firma privada Softline durante el 2006, la cartera de préstamos al consumo de la banca local creció un 118% y cerró el año en 6.000 millones de dólares.

Guillermo Blanco, gerente de créditos personales del Banco del Caribe, dijo que esa institución llegó a tramitar entre 80 y 90 solicitudes mensuales de créditos para operaciones de cirugía estética entre marzo y junio de 2006, y a partir de la segunda mitad de ese año la cifra se ubicó en 45 casos al mes.

Tan sólo en el 2006 los venezolanos se sometieron a la cifra histórica de 30.000 intervenciones de cirugía plástica, según cifras de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica.

Ante los pocos incentivos para el ahorro, y los temores de que la inflación futura será mayor, la población está prefiriendo comprar para protegerse, expresó el directivo de Datanálisis, Luis Vicente León. Agregó además que la fuerte la demanda de bienes y la limitada oferta “está generando un problema gravísimo de cobertura, y eso está generando escasez y crecimiento de los precios”.

Reconozcámoslo, los venezolanos no tenemos la vena socialista, mientras Chávez nos grita que “ser rico es malo”, nosotros entendemos: “ah que los malos son los ricos”. Pero si los ricos somos nosotros entonces malo no es.

Mientras la Oposición se queja de que las cosas no andan bien en el país y los Chavistas afirman que estamos mal pero vamos bien, un grupo de venezolanos se dedica a sacarle provecho a su buena racha y a comprar lo que nunca han tenido.

Mientras Chávez afirma que “aquí no estamos para enriquecernos” y derrocha dinero a diestra y siniestra, un grupo de venezolanos se dedica a alcanzar su sueño americano pero a la venezolana.

Y es así, como nuestra vena consumista, hace sin querer queriendo oídos sordos a las locas ideas del Presidente por hacernos a todos Socialistas.

Fuente: noticias.aol.com